Fuente
El día 3 de mayo de 2009 el presidente de la UDI expresó que: “los casi cuatro millones de chilenos que no están inscritos en los registros electorales y que reflejan el descontento que hay hacia la política. Nosotros pensamos que aquí lo que falta es motivación, son ganas, es sentido del deber, es amor por Chile, es mojarse la camiseta; por ello queremos facilitar el proceso de inscripción y borrar la imagen de que es un trámite engorroso, que en realidad demora sólo minutos"[1].
Argumento en contra
Según consigna el diario La Nación en su edición on line de fecha 14 de mayo de 2008: “El informe del experto electoral Andrés Tagle -aprobado el lunes en la comisión política gremialista- postula que la incorporación automática de los jóvenes al padrón electoral, que es la idea planteada por el presidenciable de RN, sólo favorecería a los sectores más progresistas y de izquierda y, por extensión, a la propia Concertación”[2].
[1] Publicado en: http://www.chilevision.cl/apspanish/detnoti.php?keyy=169999
[2] Publicado en: http://www.lanacion.cl/prontus_noticias_v2/site/artic/20080513/pags/20080513231100.html















EL PUEBLO TIENE EL DEBER DE VOTAR.
Es evidente que la gente que no se inscribe en los registros electorales (4 millones), no le interesa votar, no les interesa participar en las elecciones, y por ende, no les interesa la política.
Evidente también que los 400 mil votos nulos y blancos en las últimas elecciones presidenciales pertenecen a gente que tampoco les gusta la política o los políticos.
Y evidente por último, que una gran parte de la gente que votó por MEO, tampoco les interesa o están fustrados con la política.
Más grave todavía, una gran parte de estos 5 millones y tantos chilenos que no votan, o que anulan el voto o ejercen un voto de protesta (y que constituyen la mitad de los que tienen derecho a votar), no sólo no les interesa la política, sino que no se sienten ni escuchados, ni considerados, ni tomados en cuenta, o sea, no se sienten respetados por los políticos. Según mucha gente los políticos funcionarían en grupos de poder cerrados, aprovechando todos los privilegios que el poder implica, y al margen de los sentimientos e intereses reales de la gente.
El pueblo debe arreglar cuanto antes esta situación de que la mitad de la gente no vota o vota en protesta de la política, porque el pueblo se priva del poder de defender sus legítimos derechos y aspiraracions que le da el hecho de ser inmensa mayoría, entendiendo por pueblo los trabajadores de estratos bajos y medios, los estudiantes, los campesinos, las primeras naciones, los jubilados, las dueñas de casa, los pobres e indigentes, etc.
Si la mitad del pueblo no participa en la democracia electoral que es la nuestra, el pueblo se priva trágicamente de la defensa de sus legítimos intereses, o sea, se priva de crear un contra-poder respecto de los intereses de los propietarios de los medios de producción material y espiritual dominantes,( industrias, negocios, medios de comunicación, de educación, ideológicos y de propaganda, etc), que normalmente defenderán sus intereses financieros, porque para eso están, para eso son hombres y mujeres de negocios. Para ellos es indispensable para los negocios mantener los sueldos bajos, tributar lo menos posible, y bajar el gasto público, para favoreser el gasto privado y la economía, y de paso, privatisando y lucrando al máximo con la salud, la educación, el transporte, las jubilaciones privadas, etc.
Todo esto es la evidencia misma, porque simplemente, es así como funciona nuestro sistema político y económico democrático neo-liberal.
No es lo mismo ser pobre o trabajador, que ser propietario de los medios de producción.
Recae entonces en el pueblo y sus verdaderos representantes la responbilidad de defender democráticamente y pacíficamente sus intereses majoritarios al interior de nuestra democracia electoral neo-liberal, ejerciendo justamente la democracia electoral, o sea, el deber cívico de votar, y votando por representantes legítimos, honestos, y verdaderamente comprometidos con el pueblo.